Las claves para el día a día de un despacho de abogados

Claves para el día a día en un despacho de abogados

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En este artículo te desvelamos las claves para el día a día de un despacho de abogados. Ser tu propio jefe o ser abogado –que, para el caso, en muchas ocasiones, es lo mismo- es una ardua tarea. Nadie nos ha enseñado a ser jefes de nosotros mismos y menos aún saber llevar tu negocio con éxito. Así que, vayamos a hacer una lista con las principales problemáticas que nos encontramos con un despacho unipersonal, del estilo «Me, myself and I».

LOS HORARIOS
La autodisciplina en los abogados es algo que, normalmente, es inexistente. Nos acostumbramos al ritmo de la carrera y de las prácticas y, cuando abrimos un despacho, lo único que queremos es descansar. Si eres como yo, perezosa por necesidad, te recomiendo que comiences a establecerte obligaciones o patrones. Cuando eres tu propio jefe es muy fácil caer en la monotonía de despertarte tarde (o muy tarde, si eres animal nocturno).

Seguramente, a estas alturas, ya sabrás si eres más nocturno que diurno y esto te puede jugar malas pasadas. Por nuestra desgracia –y para la suerte de los matutinos- todo lo importante de nuestra profesión sucede durante el día.

Ya sea por el trajín de los juzgados o porque tenemos que hacer llamadas a organismos, siempre necesitamos estar on fire durante las primeras horas de la mañana. Así que, te propongo, que no caigas en el error de despertarte tarde. Imagina que tienes la obligación de entrar en el bufete a las 10 am (ya no digo las 9). Como si tuvieras un jefe o jefa que delante de ti estuviera obligándote a ser productivo.
Y, por cierto: a la hora en la que cesas de trabajar, debe ser sagrada. No somos cirujanos, somos abogados y no hay nada urgente ni nada que no se pueda posponer para el día siguiente. Si te has marcado acabar cada día a las 19hrs, esa es tu hora de cierre y, por tanto, nos levantamos del portátil y comenzamos con nuestra vida. Incluso si hemos dejado un documento a medio escribir, no te preocupes, al día siguiente lo retomarás con más fuerza y ganas.

Seguimos con las siguientes claves para el día a día de un despacho de abogados.

LA RUTINA. COMENZAR POR LO SENCILLO
Mi rutina es, despertarme, vestirme, hacerme un café y ponerme delante del ordenador. ¿Por qué? Porque en pijama no te sientes igual de profesional, esto es un hecho. Además, el café te da los buenos días y, justo cuando estoy delante del ordenador, lo primero que hago es entrar en el mail. Nunca el whatsapp: eso dilataría tu tiempo contestando mensajitos y no entrarías en el mood del trabajo.
Contestar mails es fácil, así que comienzo por una tarea sencilla para evitar desmotivarme ante la avalancha de trabajo que tengo por delante. Luego, sigo al pie de la letra la lista de cosas que tengo por hacer que, cada día por la noche, la reescribo. Es una forma de que no se nos olvide nada. Las llamadas de los clientes las suelo dejar por la tarde, dado que es un momento más tranquilo y sosegado y con menos prisas. Los clientes quieren estar tiempo hablando contigo y la mayoría tienen cargas familiares durante el día –o trabajan- por eso les es más cómodo por la tarde.

LA FORMACIÓN
Después de la formación universitaria reglada está claro que poco te parece hacer cursos de reciclaje o someterte otra vez a ir a clase. Lo entiendo. No obstante, es importante que nos sigamos formando para poder brindar un excelente trato al cliente. O, mejor dicho, para no tener que delegar todos los clientes que nos entren por no entender sus casos.
En este punto, te aconsejo que contactes con un abogado especialista en la materia que más casos te entren y que le pagues para que te de algunas clases. Si, suena una locura, pero yo mismo lo hago con una abogada especialista en extranjería. Son clases sencillas, más de práctica procesal que de materia teórica. Así lo entiendo todo y expongo las dudas que tengo de mis clientes y, con su ayuda, los resuelvo y los entiendo. Hay muchas formas de aprender, más allá de la universidad y de una estereotípica clase.

Piensa que estarás aprendiendo las estrategias procesales de la mano de un profesional y que, además, será como una conversación entre amigos de profesión, haciendo más ameno el aprendizaje.

ÁRMATE CON TU CLUB
Si no estás dentro de un Club de abogados, créatelo. Con esto, me refiero a que tienes que tener varios grupos de whatsapp y sistema de comunicación con un montón de abogados, no solo de tu Comunidad Autónoma. Esto te proporcionará clientes, ayuda mutua y estar atento a las noticias que suceden en el día a día de la abogacía.

También debes estar atento a tus redes sociales y todo lo que sucede en nuestro mundo tan cambiante. Suma fuerzas y no restes. Haz que la competitividad que tanto ha caracterizado la abogacía en los últimos años, se convierta en cooperación.

La última de las claves para el día a día en un despacho de abogados:

CRÉATE UN AMBIENTE DE TRABAJO ÚTIL
Dejando de un lado la decoración, que realmente si la considero importante, tu despacho más que bello o estéticamente destacable, debe ser útil para su uso. Por ejemplo, vas a ir desechando papeles, aunque no sea bonito, debes tener una papelera cerca. Todo aquello que te haga levantarte de tu lugar de trabajo, genera distracciones. Así que, créate tu rinconcito con todo aquello que necesites.

Cómprate unas sillas caras, las amortizarás, créeme. Cómprate una impresora y destructora de papel que sean increíbles. Piensa que este material de oficina son tus herramientas de trabajo. Y ¿verdad que no quisieras que un dentista escatimara en gastos con su material? Pues tu igual. Ser abogado implica que nuestro trabajo lo podemos hacer en cualquier parte del mundo, pero eso no significa que no debamos rendirle un homenaje a nuestro espacio. Acomódate con cojines, con una tetera o café cerca, con tus folios en blanco y tus libretas para garabatear. El orden no es tan importante como su utilidad.

Estos consejos son los que yo utilizo. No obstante, cada persona es un mundo y poco a poco irás conociéndote y adaptándote también a ti mismo. Ve probando diferentes rutinas y al final, ya verás, terminarás encontrando la que es perfecta para ti, definiendo claves para el día a día de un despacho de abogados.

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