Cómo enfrentarte a una entrevista de trabajo

cómo enfrentarte a una entrevista de trabajo

¿Cómo enfrentarte a una entrevista de trabajo? A lo largo de tu vida, como mínimo, vas a tener que enfrentarte alguna vez a una entrevista de trabajo.

Así que, ¡Pongámonos manos a la obra para que podamos ganar juntos esa selección de personal!
Vamos a comenzar hablando del currículum, aunque ya dedicamos varios artículos para saber cómo rellenarlo con aspectos que nos hagan brillar (y de forma gratuita) así que, antes de seguir, si no te has leído esos artículos, ve corriendo al blog de EasyLeapp.


FÓRMULA A.I.D.A.
Después de este advertising, prosigamos: es vital que conozcas la fórmula A.I.D.A para que tu perfil sea el favorito de los seleccionadores de personal. La palabra «AIDA» es un acrónimo que se compone de las siglas de los conceptos en inglés de atención (attention), interés (interest), deseo (desire) y acción (action). Son cuatro escalones que el cliente debe «subir», ordenada y progresivamente, para tomar la decisión de comprar un producto (bien o servicio). En este caso, debes persuadir a tu “cliente” que será el bufete que te contrate, así que ¿Cómo aplicamos la fórmula A.I.D.A?

Pues si has llegado al proceso de entrevista, seguro que, sin buscarlo, ya la has aplicado. Pero veámoslo con más profundidad para que en la entrevista sea perfecta. Puedes llamar la Atención con un Currículum debe ser de colorines o con alguna estética que destaque. Así conseguiremos llamar la atención sin duda. Luego, nuestro Currículum debe ser completo, con alguna característica que nos haga únicos a ojos del empleador, creando así interés. Seguro que hay cosas interesantes que, por falta de espacio, no las has añadido al Currículum ¡No te preocupes! Tienes tu momento en la entrevista para decirlo. Así que lo que haremos es hacer una lista de aquellas cosas importantes que no están en el Currículum y trataremos de que salgan de forma natural en la entrevista –tranquilo, deberás preparártelo, no sale de forma orgánica-.

Para crear el deseo, hace falta que demuestres gran interés en el puesto de trabajo. Es de obviedad que deberás conocer un poco el bufete antes de la entrevista. Intenta saber cuál fue su último caso de éxito y estúdiatelo. A todos nos gusta que nos digan que somos buenos en algo, y el empleador no es una excepción. Y, claro, finalmente nos encontramos con la Acción: vamos, bordar la entrevista.
Para bordar la entrevista, debes mostrarte proactivo. Hablar de que compartes la visión de la empresa y demostrar con algún hecho que así es. Pongamos un ejemplo de esto: Imagínate que quieres entrar en un Despacho que lleva extranjería. Sería interesante que citaras que hiciste algún tipo de voluntariado enfocado a migrantes, así demuestras que conoces el sector y las necesidades del cliente.
Seguramente te hagan las típicas preguntas sobre tus cualidades. Ahí, otra vez, vamos a tener que hilar cada característica que digamos con hechos (si, esto parece una demanda, por cada hecho una documental que lo acredite).

EL OUTFIT
Vale, aunque no lo parezca, esto es vital. Nuestra apariencia da mucha más información que la que creemos, así que, hagamos que este punto lo tengamos a favor. Antes de la entrevista, entra en la página web del bufete. Mira cómo van vestidos los empleados para las fotografías de equipo ¿Cómo van vestidos? Pues imitaremos ese estilo. Si los hombres aparecen sin corbata, pero con camisa y americana, así iremos a la entrevista. Si las mujeres aparecen con blusas y con americanas de colores y sin pendientes, imitaremos ese estilo de nuevo.
Hagamos aquí una pausa. Imitar el estilo está muy bien, así no nos pasaremos de formales ni nos quedaremos cortos. Ya sabéis, imaginaros que el entrevistador va en sudadera y tu con corbata (horrible) aunque claro, peor sería al revés. En caso de duda, pásate de formal, eso demostrará que te tomas en serio la entrevista.
Para bordar la entrevista, debes mostrarte proactivo.

Igualmente, tenemos que hablar de la marca personal. Si eres joven no puede ser que te vistas como un señor, no tiene sentido. Tu marca es la juventud, esto está clarísimo. Dale un toque juvenil a tu outfit. Ya sabes, el entrevistador sabe que eres joven y te está contratando como joven, por tu frescura, tus nuevos aires y una mirada rejuvenecedora al despacho. Eso no significa en ningún caso que debes de ser serio y formal, no. Pero si vendernos con nuestra mejor apariencia según lo que queramos “vender” de nosotros mismos. Hace tiempo que la marca juvenil ha tomado mucha importancia en las empresas así que: no dudes de hacer tu juventud una marca personal.


HABLEMOS DE LOS DO & DONT’S EN UNA ENTREVISTA
No nos podemos ir por las ramas contestando las preguntas. El tiempo de la entrevista es limitado, así que debemos saber cómo usarlo y sacarle el máximo partido. Piensa que llevas toda tu vida estudiando y formándote en todos los aspectos posibles y que la entrevista es tu minuto de oro. Debes demostrar que todo lo que has hecho, todos tus esfuerzos hasta la fecha, han sido para conseguir esa entrevista: así que relájate.

Tu dominas tu discurso y estás más que preparado para poder sacar la entrevista adelante con éxito. Repito: enfréntate a la entrevista con ilusión y ganas, siempre sonriendo.
Hay un estudio universitario que demostró que, si existe una comunicación vía telefónica entre dos personas y, sin verse, sólo escuchándose, si una de las personas sonríe mientras habla, la otra lo percibe de forma inconsciente y genera confianza. Es fascinante la fuerza de la sonrisa, úsala.
El tiempo de la entrevista es limitado, así que debemos saber cómo usarlo y sacarle el máximo partido.

Intenta deducir que es aquello que los empleadores más les gustará de ti. Quizá sea tu experiencia o tu formación. Así que dotaremos de más tiempo esos apartados, aprendiéndonos de memoria, por ejemplo, cuál fue nuestra experiencia en las prácticas y qué aprendimos a hacer.
No debes escuchar, debes usar la técnica de escucha activa. Eso significa que debes escuchar muy atentamente las preguntas que te formulan y cómo te las formulan, teniendo en cuenta la intencionalidad. Si no has entendido bien la pregunta o no acabas de entender que quieren que respondas, no dudes en preguntar de nuevo, pero contestando siempre en tu beneficio. Un ejemplo:

¿Cuál es tu experiencia laboral en.… bueno, quizá ese bufete en el que estuviste? Esa pregunta tiene dos partes, a saber, la experiencia laboral y el caso concreto del bufete. Delante de esa pregunta deberemos responder con un “mi experiencia laboral se basa en X bufete y X entidad como voluntario. En el bufete X que he mencionado, aprendí…”.
Los valores son importantes, así que debemos contestar con integridad, humildad y honestidad, siempre. El uso de palabras como “me esfuerzo, me apasiona, me encanta, ilusión” son imprescindibles en tu entrevista. Además, que el 47% de los reclutadores si confirman que el descubrimiento de una inexactitud en un currículum influye mucho en su decisión de contratar a un candidato. Así que, recuerda memorizar totalmente tu Currículum. Y aquello que digas extra, menciona que es un “off the record” del Curriculum.

¿Conoces la regla de la psicología “7-38-55” del profesor Albert Mehrabian? Al igual que un iceberg, el 7% de nuestra comunicación se realiza a través de nuestras palabras, el 38%proviene del tono de nuestra voz y el 55% restante se transmite a través de nuestra imagen, el lenguaje corporal, la postura, las expresiones faciales, etc. Así que, úsalos a tú favor. Muéstrate relajado y acomódate bien en la silla, siéntate recto y no te muevas o, mejor dicho, intenta no moverte y que tu lenguaje corporal sólo acompañe a tus palabras, con gestos con las manos.
Es evidente que ensayar siempre nos irá genial. Para ello, jurista mío, te invito a que practiques típicas preguntas de entrevistas en voz alta, para que así puedas escucharte. Ah, y siempre puedes usar un amigo o familiar para que te oiga durante tu discurso para que pueda hacerte un feedback. Sino quieres público, tranquilo: siempre puedes tirar de tu perro o gato para que te oiga. Lo verdaderamente importante es que te escuches atentamente tú.

Hablando en voz alta advertirás que usas alguna palabra malsonante que podrás cambiar y así adaptar tu discurso a un registro formal.
Tratando el tema del habla, debes concienciarte que, seguramente te harán alguna pregunta en inglés o en otro idioma que no dominas tanto como el materno. Prepárate alguna expresión en inglés formal para sorprenderles con tu alto nivel de dominio.
SI LA ENTREVISTA ES TELEMÁTICA
Y es que esto ya es una realidad.
La mayoría de entrevistas en la actualidad postpandemia se celebran telemáticamente. Por ello, déjame que te recuerde una serie de tips para que sea un absoluto éxito.
En primer lugar, nos tendremos que asegurar que tenemos una muy buena conexión a Internet. Para ello, puedes hacer un chequeo online de la velocidad que tienes y encontrar aquel punto de casa con mejor conexión.

Debes tener una webcam que sea de calidad, para que realmente el “face to face” sea lo más real posible y el empleado pueda verte perfectamente y genere más empatía. Si tu webcam del ordenador no es muy buena, siempre puedes usar la del móvil -que suele ser de mejor calidad- y conectarla al ordenador. Debes asegurarte que el encuadre es bueno y que, sobre todo, se te vean las manos, pues las usarás para gesticular y acompañar tu discurso.
Recuerda ponerte delante de la ventana, para que así tu imagen se va más nítida y no a contraluz. Parece una tontería, pero solemos ver personas que se graban mal a sí mismas. Así que, aprendamos de sus errores para hacerlo mucho mejor.
Asegúrate de cerrar bien todas las puertas y accesos, evitando así que personas, ruidos o mascotas puedan distraerte. Recuerda que no hay una segunda oportunidad para una primera impresión.

Si estuvieras en nuestra oficina nadie te interrumpiría, no habría ruido, y estarías 100% focalizado en la reunión. Por lo que evita realizar la entrevista en el coche u otro lugar inapropiado (bar, terraza, parque…). Parece de obviedad, pero os sorprenderíais de las personas que no tienen en cuenta el paisaje en el momento de hacer la entrevista.
Y llegamos hasta aquí. Te desearía buena suerte en tus futuras entrevistas, pero, estoy convencida de que no la necesitas. ¡Adelante!
Muéstrate relajado y acomódate bien en la silla, siéntate recto y no te muevas o, mejor dicho, intenta no moverte y que tu lenguaje corporal sólo acompañe a tus palabras, con gestos con las manos.

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