Prácticas remuneradas durante la carrera de derecho

Si has leído el artículo anterior sobre LLEVAR A LA PRÁCTICA LA CARRERA DE DERECHO MIENTRAS LA ESTAMOS ESTUDIANDO seguro que ya tienes un currículum vistoso y un montón de certificaciones de
asistencia/participación en diferentes formaciones y simulaciones jurídicas que, sin duda, lo vestirán de éxito de forma casi gratuita.

Si no lo has leído, te invito a ello, por supuesto.

Ahora, sólo hace falta sumarle algún conocimiento aún más práctico, para que tenga sentido todo lo que has estado estudiando durante la carrera.

¡Vamos a ello!

Encontrar prácticas remuneradas es toda una odisea. Ya sabes que a este sector se le reconoce por la precariedad laboral de los primeros años y más si aún se es estudiante.

Así mismo, se vuelve igual de complicado que un jurista encuentre prácticas extra o curriculares que le sirvan realmente para su futuro profesional o, que al menos, estén remuneradas. En este punto me gustaría mostrar la distinción entre prácticas curriculares o extracurriculares.

Las prácticas curriculares son aquellas que te ofrecen tanto en el Grado en Derecho como en el Máster de Acceso a la Abogacía -siendo las primeras optativas y las segundas obligatorias-.

Si estás haciendo el Grado seguro que sabes que en cuarto curso podrás escoger como asignatura optativa hacer las prácticas. Aquí, me vuelvo a detener y te voy a ayudar a escoger cuáles son las mejores prácticas que hacer.

Te ofrecerán prácticas de 4 tipos, a saber: las prácticas en Big Four o grandes despachos, prácticas en pequeños despachos, prácticas con Jueces y prácticas en Organizaciones públicas o semi-públicas.

Parece difícil escoger, pero en realidad es más fácil de lo que imaginas. Nos haremos la pregunta de: ¿cuáles son aquellas prácticas que, sin estar en la universidad, no podría acceder?

Pues bien, siempre estarás a tiempo de entrar en una Big Four o en un despacho pequeño, pero, ¿conocer el sector legal de la mano de un juez? Eso sí que no.

Nunca más se te volverá a plantear esta opción, así que tómala: conocer el mundo jurídico con la mirada de juez nos ayudará muchísimo para ejercer o, incluso, plantearnos si queremos opositar. La siguiente mejor opción es que escojas una organización pública o semi-pública, puesto que fuera del paraguas de la universidad, sólo podrás conocer ese sector a través de oposiciones.

Encontrar prácticas remuneradas es toda una odisea.

Obviamente no estoy diciendo que no sea interesante entrar en un despacho –ya sea grande o pequeño- pero seguramente esa opción te la repetirán en el máster o, como leeremos más abajo, hay otras formas de acceso.

Sin embargo, ver el trabajo de un juez o estar en una organización pública no será una opción que tendremos fuera de la universidad. Y, aunque tengas claro que quieres ejercer o trabajar en un despacho, plantéate cómo de fantástico puede ser que sepas como lidiar con organizaciones públicas y jueces estando aún en el grado.

No debemos concebir –y aquí os tengo que confesar que me di cuenta de ello estando en tercero del grado- la universidad como un lugar para ir a aprender y aprobar. Si no pensad que es una herramienta para poder sacarle todo el partido posible, estando aún amparados bajo una institución académica que nos proporciona muchos servicios de forma gratuita –bueno, a pesar de la matrícula, ya me entendéis-.

Así que, teniendo claro que debes escoger las prácticas en aquel sector que de otra manera no lo podríamos conocer, ahora hablaremos de las prácticas extracurriculares.

Este tipo de prácticas son aquellas que nos las tenemos que buscar nosotros mismos y que, además, se pueden hacer durante la carrera, el máster o, incluso, más allá -ya sabemos que algunos despachos usarán el sistema de prácticas hasta el infinito- pero aceptando eso, vamos a estudiar como encontrarlas.

Evidentemente, lo más fácil es que tiremos de contactos para encontrar nuestras prácticas extracurriculares. Y mientras me leéis pensaréis que estoy hablando del famoso “enchufismo” y es así, pero déjame recordarte que incluso en un país como Estados Unidos, el 60% de los contratos laborales que se celebran es gracias a los contactos, es decir, el enchufismo.

Si de base no conocemos a nadie que nos pueda “enchufar” puesto que nuestros contactos son los mismos compañeros de la facultad, buscaremos a los profesores. La mayoría de los docentes que tenemos en clase tienen su despacho fuera de las aulas. Así que: ármate de valor y pregúntaselo. “La suerte premia a los valientes”, eso sin duda.

Si ninguna de estas opciones es para nosotros, aún tenemos opciones, no os preocupéis:
Los Ilustres Colegios de la Abogacía tienen una bolsa de trabajo y prácticas para estudiantes.

Dependiendo de qué colegio te pille más cerca, las condiciones serán distintas, pero para la mayoría de estas Instituciones sólo hace falta que te hagas estudiante asociado, pagando una cuota mensual que no supera los 10 euros y, con ello, te dará acceso a la bolsa de trabajo y, además, de descuentos de hasta el 50% en seminarios y en los másteres que ofrecen.

Vale la pena, ¿verdad? Además, te suscribirán a sus newsletters, te invitarán a eventos y podrás estar atento a todos los cambios legislativos importantes. Asimismo, todos los colegios organizan, mínimo una vez al año, un evento donde se encuentran los más famosos despachos y hacen reclutamiento profesional.

No te pierdas ninguno de esos eventos, son gratis y será una forma fácil y directa de encontrar prácticas.

El 60% de los contratos laborales que se celebran es gracias a los contactos

Si entrar en tu colegio profesional como estudiante asociado no es para ti, tenemos otra solución bajo la manga. ¡Síguete aprovechando de estar en la universidad! Todas las universidades tienen un espacio de búsqueda de trabajo y de prácticas.

Suele ser un espacio físico en el cual, pidiendo hora, te ayudan a hacer tu currículum y te buscan, dentro del repertorio de la misma universidad, las empresas con las que tienen convenio.

Este servicio universitario se conoce muy poco, así que seguramente para cada oferta laboral no habrá casi competencia, ganando así tu puesto. Ah, y recuerda, al ser un convenio con la universidad, los horarios laborales deberán ser compatibles con tu formación.

No olvides compartir este post

Artículos Relacionados