Entrevista a Enrique Sainz Rodríguez

Enrique Sainz

Comparte este post

Entrevista a Enrique Sainz Rodríguez, quien es abogado desde hace casi 9 años.

Actualmente ejerce como abogado de familia y derecho de sucesiones en Madrid en el despacho Fuster-Fabra Abogados.

enrique sainz

Enrique Sainz se especializó en derecho canónico y habilitó como abogado Rotal por lo que puede tramitar nulidades eclesiásticas por todo el territorio nacional y ante el Tribunal de la Rota.
También se ha formado como mediador en asuntos civiles y familiares y como contador partidor en liquidaciones de la sociedad de gananciales y divisiones de herencia, tanto en asuntos judiciales como en procedimientos notariales.

Conocemos a Enrique Sainz

HAS SIDO OPOSITOR DE JUDICATURA DURANTE 3 AÑOS, ¿QUÉ TE HIZO CAMBIAR DE IDEA Y APOSTAR POR LA ABOGACÍA?
Enrique Sainz Siempre tuvo muy claro que quería opositar a judicatura, incluso mucho antes de empezar derecho, razón por la cual siempre dice que para el la carrera solo fue el puente necesario para conseguir el que entonces era su sueño: ser Fiscal.

A los 3 años de empezar la oposición, el acceso a la judicatura y fiscalía sufrió un duro revés al congelarse las plazas ofertadas y sin saberse, al menos en ese momento, cuando se iban a volver a convocar.

En ese momento, y como si de Matrix se tratará, la vida me planteó dos opciones: tomar la píldora azul que suponía seguir estudiando sin saber cuándo iba a poder volver a presentarme al examen u optar por la píldora roja que implicaba poner punto y final y emprender otros caminos.

Mi decisión fue muy ponderada y costosa pero finalmente decidí dejar de lado el mundo de la oposición y formarme como abogado, decisión de la que nunca me he arrepentido.

Y es que gracias a esos 3 años y a todo lo que brindó la oposición, puedo decir que he llegado a ser un gran abogado.

¿QUÉ DIFICULTADES ENCONTRASTE PARA ACCEDER AL MERCADO LABORAL?
A diferencia de lo que la gente pueda pensar, acceder al mercado laboral después de haber opositado no debe ser considerando como un hándicap ni hace que encontrar trabajo sea una quimera.

Los años de oposición nunca han de verse como años perdidos y eso es lo primero que un expositor debe eliminar de su cabeza. Opositar suma pero nunca resta.

Es cierto que accedes al mundo laboral con más edad que el resto de candidatos pero tienes algo que ellos no tienen y es un mayor conocimiento de las leyes, de la actualidad y por supuesto del mundo del derecho.

De hecho muchos despachos piden, entre tus requisitos, a un junior con perfil opositor, y no solo porque seamos “libros jurídicos andantes” sino porque sabemos gestionar mucho mejor el orden, disposición y trabajo bajo presión, cualidades muy necesarias y útiles en el mundo de la abogacía y que nos van a dar un plus a la hora de acceder al mundo de la abogacía.

AL PRINCIPIO FUISTE ABOGADO GENERALISTA, ¿QUÉ TE HIZO AL FINAL DECANTARTE POR EL DERECHO DE FAMILIA Y SUCESIONES?
Cuando dejé las oposiciones, lo primero que hice fue especializarme en derecho de familia y sucesiones, tanto a nivel nacional como internacional (mediante la realización de 2 másteres) pero mi primera toma de contacto con el mundo de la abogacía fue en un despacho generalista en el que estuve 4 años llevando todo tipo de asuntos: civiles, penales, laborales y por supuesto en derecho de familia y sucesiones.

Finalmente me decanté por la especialidad y en concreto por el derecho de familia y sucesiones ya que, después de haber tocado todas las ramas, considero que esta en concreto es mucho más humana que el resto.

Ya que no sólo has de dar una solución jurídica al caso que tienes entre manos sino que tienes que saber lidiar con las emociones y los sentimientos, propios y ajenos, y eso hace que sea, al menos a mi juicio, la única especialidad que te permite crecer de dos maneras: como abogado y como ser humano.

Ahora bien, el derecho de familia no es un camino de rosas y esa humanidad de la que hablo también se puede tornar en tu peor enemiga si no sabes contender precisamente esas emociones y sobre todo si no trazas a tiempo una línea roja entre los problemas ajenos y los tuyos propios.

Los abogados de familia debemos saber comprender, entender y apoyar emocionalmente a nuestros clientes pero debemos tener muy claro en todo momento que no somos sus psicólogos y ahí radica precisamente la dificultad de esta rama del derecho.

¿QUÉ TIPO DE FORMACIÓN EXTRA RECOMENDARÍAS A UN ESTUDIANTE DE DERECHO O A UN ABOGADO?
Uno de los principales errores que veo tanto en los abogados que empiezan como en muchos abogados que ya llevan años de experiencia es la ausencia de formación complementaria a la carrera o grado de derecho.

Es cierto que lo más se premia en un abogado es la experiencia y que eso se adquiere con los años pero eso no debe significar que debamos conformarnos con lo básico ya que tener un plus con respecto al resto siempre nos va a hacer sumar.

Un abogado que empieza debe, a mi juicio, tener una formación complementaria a la hora de acceder al mercado laboral pudiendo ser bien en algunas de las ramas del derecho mediante la realización de algún máster o curso, bien en otros campos necesarios para el día a día de un abogado como idiomas, manejo de base de datos o gestión de despachos.

Lo mismo ocurre con los abogados que ya llevamos años en este mundo por cuanto el peor error en que puede caer un abogado experimentado es el conformismo.

El mundo del derecho es cambiante y para ello es necesario estar constante formación para ir a la par de estos cambios y no quedarte atrás razón por la cual hay que tener muy claro esta premisa: si el mundo jurídico evoluciona, el abogado también tiene que hacerlo.

DURANTE EL ÚLTIMO AÑO HAS CRECIDO EXPONENCIALMENTE EN REDES, ¿CREES QUE ES IMPRESCINDIBLE QUE HOY LOS ABOGADOS TENGAN UNA ACTIVIDAD FRECUENTE EN REDES SOCIALES COMO INSTAGRAM?
Antes de embarcarte en el mundo de las redes sociales y sobre todo antes de lanzarte a crear contenido debes tener muy claro dos cosas: qué quieres ofrecer y qué quieres obtener, pues estas dos cuestiones son las que a la postre van a suponer la diferencia entre tener una presencia notoria y fructífera en redes o pasar por ellas sin pena ni gloria.

Si bien no es un requisito para crecer de manera profesional el tener una red social o tener una presencia activa, si supone un instrumento muy útil para los abogados el tener un perfil fresco, actualizado y dinámico ya que gracias a él vamos a poder darnos a conocer en un mundo que cada día crece más y más y que ha sabido expandirse de manera brutal en los últimos años superando incluso a los medios más tradicionales como blogs, páginas webs, revistas o podcasts.

Los abogados debemos ser capaces de coger algo tan complejo como es el derecho y transformarlo en algo fácil de entender y al alcance de todos pues precisamente ahí es donde más podemos ayudar a la sociedad y encima nos va a permitir no solo expandir nuestra marca personal sino conseguir atraer a gente que necesita ayuda y que pueda ver en ti la persona idónea para ello.

De esta forma nos vamos a dar a conocer y poco a poco los seguidores van a aprender a confiar en nosotros y a elegirnos para resolver sus problemas.

Ahora bien, mantener un perfil activo requiere de mucho trabajo y los creadores de contenido debemos tener mucho cuidado con lo que trasmitimos y sobre todo cómo lo trasmitimos ya que nos siguen muchas personas sin conocimientos en derecho y que muchas veces tienen problemas que solo nosotros podemos solucionar.

Por ello creo que en redes no todo vale por conseguir engagement y debemos tener claro que si vamos a trasmitir un mensaje, debemos saber de lo que hablamos. Muchos quieren hablar de derecho pero no todos saben cómo hacerlo y ahí está la principal diferencia entre un perfil que busca informar y ayudar y otro que sólo busca obtener seguidores y fama.

Creo mi perfil en redes sociales ha crecido de manera exponencial en este último año ya que el objetivo que busco con mis publicaciones es triple: informar de una manera amena, divertida y liviana, dejar claro que puedo ayudar a resolver tus problemas en caso de que demandes ayuda jurídica y sobre todo hacer ver que sé de lo que hablo.

El mundo del derecho es cambiante y para ello es necesario estar en constante formación para ir a la par de estos cambios y no quedarte atrás razón por cual hay que tener muy claro esta premisa: si el mundo jurídico evoluciona, el abogado también tiene que hacerlo.

Suscribete a EasyLaw

Mantente informado de las últimas

Más para explorar

Galindo
Hormigas con toga

Entrevista a Francisco Javier Galindo Giménez

Francisco Javier Galindo, tiene 24 años y es de Cáceres. Prefiere que le llamen Javier y vive en Madrid desde que empezó la universidad (exceptuando

¿Quieres potencial tu negocio?

Contáctanos y te contamos cómo puedes hacerlo