Entrevista a Noelia Cantero Barriga

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Noelia Cantero, tiene 26 años y, tras estudiar el Doble Grado en Derecho y Periodismo y el Máster Universitario en Acceso a la Profesión de Abogado, actualmente ejerce como abogada.

En el ámbito laboral, ha desempeñado labores en el sector de la comunicación en calidad de redactora, locutora de radio y asistente de marketing, así como pasantías en despachos de abogados y labores jurídicas en departamento de empresa.

Tras colegiarse en el Ilustre Colegio de Abogados de Alcalá de Henares, Noelia Cantero ejerció la profesión durante un tiempo como Abogada Junior hasta que, hace tres meses, tomó la determinación de crear su propio despacho junto a sus compañeras de LEMNIS ABOGADAS.

Conocemos a Noelia Cantero:

HAS ESTUDIADO DERECHO Y PERIODISMO ¿EN QUÉ SE COMPLEMENTAN? ¿CREES QUE ES INTERESANTE COMPAGINAR AMBAS CARRERAS?

Si bien es cierto que se trata de una combinación un tanto exótica, personalmente considero que ha sido un gran acierto.

El Grado de Periodismo es predominantemente práctico, siendo una asignatura obligatoria la exposición oral y el control del lenguaje no verbal desde el primer minuto, lo cual debo reconocer que se echa en falta en el Grado de Derecho.

Y esto, a la hora de dirigir una defensa técnica en sede judicial, resulta imprescindible para la improvisación y la soltura que exige el acto del juicio.

El Grado de Periodismo es predominantemente práctico.

DESDE EL PRINCIPIO TENÍAS CLARO QUE TE DECANTARÍAS POR EL DERECHO Y POR LA ABOGACÍA, ¿POR QUÉ?

La decisión de estudiar Derecho la tenía tomada prácticamente desde la adolescencia, ya que siempre me he sentido atraída por el estudio de la ley, afirma Noelia Cantero, en cuanto es el instrumento que se utiliza para resolver las controversias que, de una forma u otra, afectan al conjunto de la sociedad.

En cuanto al ejercicio de la Abogacía, supe que quería formar parte de ella desde la primera vez que pisé un despacho de abogados para realizar las prácticas curriculares del Grado.

Creo que el motivo se debe a que fue entonces cuando me percaté de que esa posición me permitiría acompañar y ayudar al ciudadano en su preocupación por cualquier conflicto en el que se viera involucrado, pudiendo contribuir así a definir o restablecer situaciones desequilibradas o abusivas.

Y, desde ese momento, le encontré sentido al significado de la palabra «vocación», lo que se terminó manifestando en la emoción que te embarga minutos antes de sentarte en el estrado o al ponerte la toga.

¿POR QUÉ DECIDISTE EMPRENDER Y MONTAR EL DESPACHO CON TUS COMPAÑERAS? ¿POR QUÉ EMPRENDER EN GRUPO Y NO SOLA?

Realmente, no existe un motivo concreto por el que tomé la decisión, sino más bien un cúmulo de factores que allanaron el camino hacia esa realidad.

Mentiría si dijera que no me lo había planteado nunca, ya que es una idea que -creo- a todos los que ejercemos esta profesión nos ha atraído alguna vez, pero es cierto que en mi mente lo había imaginado como un futuro lejano que podría alcanzar cuando tuviera una edad madura y muchos años de experiencia detrás.

Supongo que, de repente, la vida te sorprende y lo único que puedes hacer es rechazar la oportunidad y continuar a ciegas o agarrarte a ella y pensar: «¿Qué es lo peor que podría ocurrir?».

En mi caso concreto, tomé la decisión de emprender colectivamente por diversas razones.

Por un lado, porque la idea surgió tomando tranquilamente un café con mis actuales compañeras, por lo que el hecho de iniciar el proyecto en solitario no estaba contemplado desde el principio.

Por otro lado, porque te brinda un apoyo de valor incalculable; ya sea por la posibilidad de abrir el despacho a un mayor número de materias; porque el intercambio de opiniones siempre ayuda a la hora de adoptar una estrategia; porque cada cual dispone de cualidades o herramientas únicas que contribuyen en el desarrollo del proyecto o porque, simplemente, los momentos de descanso se hacen más amenos.

Razones y motivos hay miles, pero se podría resumir en el hecho de que disfruto con las ventajas que aporta el trabajo en equipo.

CUÉNTANOS LA REALIDAD ¿ES FÁCIL EMPRENDER? ¿QUÉ DIFICULTADES HABÉIS ENCONTRADO HASTA AHORA?

Definitivamente, no es un camino de rosas, afirma Noelia Cantero. En primer lugar, hay que analizar la zona en la que quieres instalar el despacho, teniendo en cuenta la competencia, el público objetivo y el precio del alquiler de los locales comerciales.

Después, si todo ello se adapta a tus intereses y posibilidades, es importante disponer de ahorros suficientes para la inversión inicial que requiere la compra del mobiliario y la puesta a punto del negocio.

Y, una vez que has conseguido «el sitio», solo queda lo más importante y, a su vez, difícil: los clientes.

Para ello, creo que es interesante explotar las posibilidades que, a día de hoy, nos ofrecen las redes sociales y utilizarlas para promocionar tu producto.

Esto puede ser un tanto complicado, especialmente porque se trata de algo tan intangible como la prestación de un servicio que, en esencia, se basa en la confianza, pero es una buena forma de dar a conocer el despacho cuando acabas de comenzar y, tras el desembolso inicial, tampoco dispones de grandes recursos para dejarlo en manos de una agencia de marketing.

¿ALGÚN CONSEJO PARA LOS ESTUDIANTES DEL MÁSTER DE ABOGACÍA? ¿Y PARA LOS ABOGADOS QUE ESTÉN PENSANDO EN INDEPENDIZARSE?

A los estudiantes del Máster habilitante para la profesión de Abogado -y para los estudiantes de Derecho que parten con la idea de cursarlo-, lo primero que les daría es un preaviso: no salimos preparados.

La consideración de que estudiar el Grado y, después, el Máster, te faculta lo suficiente como para dirigir con soltura un procedimiento judicial de principio a fin, y sin albergar dudas en el camino, es bastante utópico, pero, a su vez, creo que es el aspecto más bonito de la profesión.

Ningún caso es igual; nunca dos asuntos diferentes se solucionan del mismo modo -ni aunque versen sobre la misma materia-, por lo que cada día presenta un reto nuevo.

Desde mi punto de vista, ejercer la Abogacía supone estar dispuesto a asumir el dinamismo continuo, la imposibilidad de plantear una rutina diaria, la lucha persistente contra las deficiencias del sistema judicial, el estudio diario de la actualidad jurídica y la posibilidad de fallar.

De hecho, una de las cosas más complicadas es comprender que, aun dejándote la piel en un asunto, es posible no obtener el resultado pretendido porque la decisión definitiva no está en tus manos.

Pero, una vez superadas las virtudes y desventajas que, como todos los oficios, tiene, puedes darle la bienvenida a la profesión más bonita del mundo.

Y para los abogados que tengan en mente emprender, les diría que no tengan miedo y que, ante cualquier duda, no vacilen en buscar ayuda en otros compañeros. Solo tenemos una vida y, por suerte o por desgracia, no llevamos otra en la maleta, así que mi consejo es; si te ilusiona, atrévete, siempre será mejor que preguntarte qué habría ocurrido si no lo hubieras intentado.

Si quieres emprender, no dudes en pedir ayuda a otros compañeros.

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