,

La representación de estudiantes, el altavoz del cambio

La representación de estudiantes

La representación de estudiantes, el altavoz del cambio. El mundo cambia, es una realidad y el Derecho no es una excepción. Aunque esta disciplina se ha resistido mucho al cambio, no solo en digitalización o emprendimiento, sino también en rutinas y hábitos de los nuevos egresados, conceptos como conciliación familiar o la igualdad salarial se han puesto en el punto de mira.

Los estudiantes de Derecho buscan cosas que los actuales socios de grandes despachos no querían a su edad. Las vivencias y la cultura influyen en este hecho, pero el problema es la falta de comunicación. Las demandas de los jóvenes no llegan a los abogados más curtidos, al igual que no llegan a las Facultades de Derecho.

Este hecho ha puesto de manifiesto una necesidad de representación en los estudiantes de Derecho. La figura de los representantes de derecho no es algo nuevo, dado que los sindicatos y asociaciones en la universidad existen desde el inicio de la democracia.

Lo que sí cambian son las demandas, las asociaciones como persona jurídica tienen unos valores que respetar y unos objetivos que cumplir al igual que los sindicados, pero este no es el caso de los representantes de estudiantes.

Estos estudiantes son elegidos por todos sus compañeros de forma democrática y tienen el deber y la responsabilidad de defender a todos y cada uno de sus compañeros, independientemente de sus opiniones personales. Estos representantes son el altavoz de todos.

Ahora bien, ¿qué es lo que buscan muchos de los estudiantes a través de sus representantes?, ¿cuáles son sus demandas? Aquí debemos hacer dos grandes grupos: por un lado tenemos las demandas que se hacen a los despachos de abogados, que pueden ser grandes, medianos o pequeños, mientras que, por otro lado, tenemos las demandas que hacen los estudiantes a las universidades.

Empezaremos por las universidades, dado que es lo más cercano que tenemos los estudiantes y es lo que estamos viviendo actualmente. Una de las grandes demandas es la información de las ramas del derecho, el estudio de nuevos nichos que cambian las salidas profesionales, salimos de la carrera y descubrimos el Real Estate o el Derecho de las Energías.

La actualización de los planes de estudio es una realidad necesaria. Un incremento de la práctica frente a la teoría es algo que en una realidad cada vez más dinámica y crítica es una exigencia necesaria. La base jurídica es fundamental, pero pecamos de memorística y nos falta entender los conceptos, no fijamos los conocimientos.

Cuando se ponen de manifiesto estos conocimientos jurídicos en prácticas reales, buscar, consultar y resolver ayuda a asentar esta base de conocimientos. No podemos esperar al máster de acceso a la abogacía para que haya una práctica real, ya que en el grado se realizan prácticas por ley, nos vemos en el problema de que los despachos no quieran coger a los estudiantes de grado porque “les hacen perder el tiempo”.

Otra cuestión es la imposibilidad de realizar prácticas en el periodo de estival después de finalizar el grado y entrar en el máster de acceso, entendiendo estas prácticas con convenio universitario.

Teniendo en cuenta que es después de finalizar el grado cuando hemos adquirido los conocimientos de Derecho que nos serán indispensables para realizar las prácticas, es muy contraproducente no poder realizarlas en ese momento, dado que el Estatuto de los Trabajadores establece que los estudiantes egresados no pueden suscribir convenios de prácticas tras la carrera porque se les considera juristas y no abogados.

Los despachos son el futuro de la mayoría de los nuevos egresados, la segunda opción que suelen escoger son las oposiciones. En ambas opciones los estudiantes tienen una opinión clara, por ejemplo, en los despachos de abogados se ha puesto de manifiesto la conciliación, la igualdad de salario y la posibilidad de no abandonar la carrera laboral por la maternidad.

Los sueldos siguen influyendo como incentivo en la elección de los despachos, pero ya no son suficientes para que los estudiantes quieran trabajar en ellos.

Por el otro lado, se demandan oposiciones en las cuales los costes puedan ser asumibles por los opositores, que existan becas a las que se pueda optar si la situación socioeconómica de la familia hace imposible que se pueda estudiar una oposición a tiempo completo.

Como verás al terminar de leer estas líneas, te sentirás identificado con algunas de las cosas de las que escribo. Por eso la representación de estudiantes es tan importante, dado que entre sus atribuciones se encuentran poder reunirse con los colegios de abogados, decanatos y demás órganos que toman este tipo de decisiones. Pero si creéis que nuestra labor es importante, más es la vuestra, compañeros, puesto que para poder ayudaros debemos saber qué necesitáis, qué demandáis y qué opináis.

Las demandas de los jóvenes no llegan a los abogados más curtidos, al igual que no llegan a las Facultades de Derecho. Este hecho ha puesto de manifiesto una necesidad de representación en los estudiantes de Derecho.

No olvides compartir este post

Artículos Relacionados