Qué especialidad elegir en el grado y máster de derecho

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¿Qué especialidad elegir en el grado y máster de derechSomos muchos los juristas que nos hacemos esa pregunta. Estoy más que segura que debes tener, a estas alturas, muchas dudas y algunas cosas claras. Acompáñame en este artículo para desgranártelas todas.

Es posible que tuvieras ideas preconcebidas, como que el Derecho Penal mola mucho y el Civil no te gusta -así, de entrada-pero, sin embargo, te has encontrado un docente que te ha hecho cambiar de opinión. Tanto para darle brillo a aquella asignatura que odiabas, como para hacerte odiar aquella asignatura que te hacía brillar los ojitos.

Déjame decirte que esto es normal. Que estoy convencida que te has enamorado y desenamorado más veces de la carrera que los de la Isla de las Tentaciones de sus parejas.

Pero ahora, vuelve el momento decisivo y ya estás viendo como la carrera está avanzando y sientes una gran presión encima para comenzar a pensar en qué materia especializarte. Además, tus compañeros de Facultad ya comienzan a hacer bromas al respecto y tienes que decidir qué máster de especialización hacer.

¡Cuánta presión!

En todo caso, vamos a trazar un camino juntos: si aún estás en la carrera y debes escoger optativas, déjame que te cuente fácilmente qué implica escoger unas u otras. Verás que al final del grado te piden o bien que escojas algunas asignaturas optativas al azar, según tu preferencia o bien que escojas un pack completo de 6 asignaturas de una misma rama.

Si escoges esta última opción, lo que estarás haciendo es una mención. Eso significa que, al acabar el grado, saldrás especializado en una materia y así se recogerá en el título de cartón que te llegará 4 años después de haberlo pagado. En cambio, si eliges las asignaturas al azar, tendrás tu título normal de la carrera.

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Tranquilo, no te preocupes. No se da apenas importancia a una especialización tan temprana, así que no tengas miedo de no hacer la mención o, de hacerla, esa no te vincula para el resto de tu vida, de verdad. Ambas opciones son más de correctas.

Además, en los últimos tiempos, hay Universidades que ya te van a dar la oportunidad de hacer un “Minor Europeo”. ¿Eso qué significa? -te preguntarás. Pues bien, aquí te lo cuento. Los Minors nacen de la incorporación del Plan Bolonia de Educación Universitaria o, mejor dicho, del famoso 3+2. Sabes que esta reforma propone acortar los grados universitarios (3 años) y alargar los masters (2 años).

Claro, hasta ahí bien, pero Derecho fue uno de los grados que se quedó a medias, pasado de cuando la antigua licenciatura de 5 años y medio a cuatro años el grado más 1 año y medio de máster de acceso a la Abogacía.

Con el cálculo mental, te sale que hacer una licenciatura o el grado más máster es exactamente lo mismo en tiempo, aunque deberemos sumarle el examen de acceso, eso sí.

No obstante, podremos decir que en Derecho casi nada ha cambiado con la incorporación del Plan Bolonia, aunque claro, se han sumado los Minors. Estos son básicamente packs de 6 asignaturas –igual que las menciones- que tienen algo en común pero su distinción es que se estudian en diferentes Facultades.

¿Cómo? – te preguntas de nuevo. Pues bien, cogen 6 asignaturas optativas de otras carreras que tengan algo en común y las juntan para que así puedas tener una visión transversal de un tema concreto.
Yo fui una amante del Minor.

De hecho, fui la primera de mi Facultad en escoger un Minor Europeo de Género. Esto implicaba que cursé 6 asignaturas –en realidad hice más, pero porque quise- de diferentes carreras como sociología, criminología, Historia, arqueología, antropología y filosofía y de cada carrera escogí sólo una asignatura optativa que tuvieran que hicieran mención al género.

Os juro que así dicho parece difícil examinarse de una asignatura optativa de otra carrera que no sea la tuya, pero no te preocupes, comienzan a explicar la materia des del principio, dando a entender que todos los alumnos que allí están no son de la carrera donde se hace la asignatura -poniéndome muy fácil el aprobado-.

La principal ventaja que tienes con un Minor es que estudias algo completamente distinto a lo que has venido haciendo, logrando entender muchos conceptos de otras áreas del saber que, de otro modo, seguro que no conocerías.

Es una forma de aprendizaje transversal, es decir, sumando conocimiento. Porque tiene sentido, dado que no se puede entender un tema entero –en este caso, el género-sólo atendiendo a la perspectiva jurídica y no la social o a la económica o filosófica. Los campos de saber son globales e incluyen muchas materias.

Ahora, vamos con las desventajas y es que el horario de estas asignaturas depende de Facultades distintas, teniéndote que armar un buen horario. Ah, y que las materias en sí tienen algo de complicación por el hecho de ser conocimiento que nunca has adquirido antes.

Y claro, desgraciadamente constará en tu expediente académico que has hecho un Minor Europeo pero no saldrá en tu título de cartón.

Se le llama Minor Europeo porque las asignaturas son convalidables en los diferentes países de aplicación del Plan Bolonia. Pudiendo hacer las asignaturas en España o en el país Europeo de preferencia. Vamos, como quieras.

Tanto si eliges optativas libremente, haces una mención en Derecho o prefieres hacer un Minor, todas las opciones son más que válidas. Aunque te aconsejo que elijas realmente por voluntad y amor al conocimiento más que por méritos académicos, dado que esta elección de modo alguno afectará a tu futuro profesional, así que: disfruta.

Pero claro, si ya has pasado este momento, estarás a punto de valorar si hacer un máster de especialización cuando acabes la carrera o no o si mejor te dedicas al arte de odiar el mundo universitario.

Tranquilo jurista, voy a acompañarte a tomar esta decisión. En primer lugar, es importante que valores si realmente quieres ejercer ahora o en un futuro cercano. De ser así, ya sabes que los últimos tiempos obligan a hacer un máster de acceso a la Abogacía que culmina con un examen tipo test.

No está de más que también te recuerde que este examen tipo test se divide en dos exámenes, pues tendrás un apartado de preguntas “generales” relacionados con el quehacer de la abogacía y unas preguntas específicas de aquella rama que hayas preferido, a saber: Penal, Civil y Mercantil, Administrativo y Laboral.

Te pido que no caigas en mitos de que una rama es más fácil que la otra en el momento de hacer este examen. Todas son igual de difíciles o fáciles -según tu preferencia filosófica ante la vida-. Y, como con los Minors, menciones u optativas, esta decisión tampoco va a afectar un ápice en tu vida profesional.

Volviendo al máster de especialización, debo decirte que si tienes claro una rama favorita, adelante, matricúlate a ese máster de especialización tan guay que ya te tienes puesto el ojito. Pero claro, recuerda que sea de una buena universidad o un centro adscrito que te desprenda confianza, que hay muchos timos en el mundo de la formación.

Pero, si eres el otro tipo de jurista que no tiene mucha idea de en qué especializarse o tu elección de especialización depende de las asignaturas de la carrera, pero no de la experiencia en el campo profesional, no te preocupes, ¡eres de los míos!

Así que, mi recomendación es que mientras hagas el máster de acceso comiences a hacer prácticas remuneradas en diferentes despachos. Pruébate delante de una demanda o de una querella. Haz algún procedimiento administrativo o vive el día a día del derecho laboral. Intenta crear una política de datos. Pruébalo todo.

Tu no elegirás la especialización, la especialización te elegirá a ti. Cuando te encuentres delante del mundo laboral practicando, verás qué tipo de trabajo te gusta más. Y no tengas miedo porque pase el tiempo, hay muchos abogados que se especializan pasados los 10 años desde la salida de la Facultad.
Date tiempo para descubrirte como profesional.

Ah, y aprovecha este fantástico tiempo para conocerte mejor y hacerte esas magníficas preguntas que pueden ayudarte a vislumbrar qué máster tienes que hacer con la preferencia de tu futuro laboral:
¿Cómo quiero que sea mi día a día? ¿Prefieres trabajar autónomamente o eres más del trabajo en equipo? ¿Te gusta atender al cliente o prefieres trabajos más técnicos? ¿Eres más creativo o más de comodidad? ¿Cómo te sientes frente a la autoridad de una jefa o jefe?

Y, lo más importante, tu objetivo no es hacer un máster, tu objetivo es que ese máster de especialización te ayude a encontrar una parcela laboral en la que te sientes cómodo. Para ello, te pido que primero pienses en qué lugar de trabajo quieres estar y luego, como llegar a él a través de una rama jurídica y de un máster de especialización concreto.

Tu no elegirás la especialización, la especialización te elegirá a ti.

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